La ecografía emocional es una experiencia única y no diagnóstica, pensada para conectar con tu bebé de una forma especial. A través de la tecnología 5D, podrás observar con detalle su carita, su cuerpo y sus movimientos dentro del lugar más seguro del mundo: tu vientre. Un momento lleno de ternura para fortalecer el vínculo antes del nacimiento.
Las ecografías se pueden realizar en cualquier momento de la gestación. Pero debes de tener en cuenta que para la eco latido mínimo es necesario estar en la semana 8 de gestación y si buscas conocer el sexo de tú bebé el momento idóneo es a partir de la semana 15 – 16 de gestación.
Por el contrario, si la ecografía la quieres para ver la cara de tú bebé, el mejor momento es entre las semanas 26 – 30. Puesto que las condiciones de tamaño del bebé y la cantidad de líquido amniótico son perfectas para poder sacar las mejores imágenes.
Acude bien nutrida e hidratada. Estar bien hidratada los días previos puede ayudar a tener más líquido amniótico y así poder poder visualizar mejor al bebé.
Es importante que la piel esté limpia y libre de productos como cremas, aceites o lociones, ya que estos pueden alterar la calidad de la imagen. Evita su uso 24-48h antes de la sesión si es posible.
Es recomendable acudir con ropa cómoda y que facilite el acceso a la barriga.
A diferencia de otros sitios, en nuestro centro, las ecografías son realizadas por personal sanitario especialista en obstetricia, matrona.
Durante la sesión, podras resolver las dudas que te surjan sobre el embarazo, parto o postparto.
Existen bebés vergonzosos que no se dejan ver fácilmente. O que se encuentran en alguna posición que dificulta la obtención de imágenes. No te preocupes, la matrona intentará varias estrategias para animar al bebé a moverse. Si finalmente no se deja ver, podréis repetir la sesión sin coste.